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viernes, 2 de diciembre de 2011

En la recta final

Así es, tal como lo dice mi 'contador del embarazo' en teoría solo faltan 8 días para la llegada de mi hija y a parte del susto de la semana 36 no ha habido más señales que me indiquen que el parto está cerca. Esta señorita al parecer está muy cómoda en la barriga de mamá.
Mi doctor dice que esperaremos las 40 semanas pues ella está bien, pero si no hace el intento de salir me inducirá el parto el día 10 de Diciembre. No sé si prefiero un parto normal inducido (que ya dejaría de ser natural 100%) o una cesárea programada que es algo que nunca contemplé. Opiniones hay muchas y también consejos de mamás que han pasado por ambas formas de parir.
No estoy nerviosa ni tengo miedo pero quiero que suceda pronto, como sea pero ya!
Estoy durmiendo prácticamente sentada y con otros cojines en las piernas para mantenerlas un poco levantadas y aliviar en parte el dolor de mis pies gigantes. Estaba tan contenta porque mis pies no habían sufrido la hinchazón típica del último trimestre, pero mi felicidad terminó abruptamente cuando sentí hace una semana que tenía pies dignos de un Botero y a eso agreguemos el calor insoportable de Santiago en los últimos tres días. Al menos la hinchazón no ha afectado ni mis manos ni mi cara.
Hoy tengo mi control de la semana 39, habrá exámenes y respuestas más claras sobre como proceder y tengo hasta las 6 de la tarde para llevar una idea de lo que me gustaría más: seguir esperando que el trabajo de parto comience de manera espontánea o de plano programar todo.
Lo que tengo claro por ahora es que la próxima entrada del blog será con la foto de Julieta incluida!
Saludos a todas y todos los que aún me leen.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Primer Simulacro

El domingo 13 a Julieta se le ocurrió practicar un simulacro de parto. Y la verdad es que se lo agradezco.
El sábado viajó mi mamá a verme y a traer algunas cosas que yo no había comprado porque con mi gran barriga me cuesta trabajo salir y moverme mucho. Teníamos listo todo lo que me habían pedido en la maternidad así que sólo quedaba armar la maleta. Pero nos relajamos conversando, saliendo a almorzar fuera, incluso dormimos siesta.
El domingo fue un día muy flojo, yo me quedé en pijamas prácticamente todo el día y a eso de las 4 de la tarde sentí una contracción. Nada nuevo pues en este último tiempo he estado acostumbrada a sentir contracciones sin dolor, las famosas Braxton hicks. Pero una hora después me había percatado que habían sido al menos 4. Decidí darme una ducha y mientras lo hacía las contracciones seguían y se hacían un poco más intensas. Al terminar de vestirme, eran contracciones dolorosas y bastante seguidas. Ya eran las 7 y 30 de la tarde. Llamé a la matrona (comadrona) y le expliqué lo que pasaba y me indicó tomar viadil y registrar las contracciones de las próximas dos horas, duración e intervalo. No tomé viadil pues hasta ese momento yo solo sabía que el medicamento servía para los dolores estomacales. Más tarde aprendería que al ser antiespasmódico sirve para detener las contracciones del útero y por ende evitar un parto prematuro.
Mis contracciones sucedían cada cinco minutos y duraban entre 40 segundos y 1 minuto así que a las 10.30 pm me fui a la clínica con mi mamá, mi novia, Tito y dos amigos más que estaban en casa esa tarde. Me monitorearon durante una hora y en ese tiempo tuve 5 contracciones. La matrona me hizo tacto y creo que ese dolor fue mayor al de las contracciones. No hubo pérdida de líquido ni nada extra que indicara que el parto estaba cerca de modo que a la 1 de la mañana iba de regreso a casa con el diagnóstico de 'útero irritable=contracciones fuera de tiempo'.
Llevo varios días en casa con reposo absoluto. Las contracciones han disminuido bastante y todo ha vuelto a la normalidad. De todas formas la maleta ya está preparada y el protocolo de emergencia es conocido por todos. Julieta con su bromita de la semana 36 nos preparó para la emergencia real. Esa es mi hija!!!

viernes, 11 de noviembre de 2011

De las emociones

Ya partió la cuenta regresiva y yo estoy muy ansiosa de verla llegar al mundo.
Mucha gente me pregunta si tengo miedo y la verdad es que por lo menos hasta ahora es la emoción que menos siento. Estoy con mucha ansiedad, de eso no cabe duda, pero miedo no.
Hace más de un año, cuando decidí que el 2011 sería el momento en el cual iniciaría la búsqueda de mi primer hijo/a, fui a visitar a una terapeuta que se dedica al biomagnetismo. Algunos creen en los astros, el horóscopo, los videntes, diosas de la fertilidad, etc, etc, no es mi caso pero tampoco juzgo a quienes lo hacen. Yo creo en Dios. Y la terapeuta a la cual acudí hizo todo su trabajo en el nombre de Dios. Después de una evaluación me dijo que yo era una de las personas más alineadas que le había tocado atender pero que había un par de cosas de las cuales liberarme pues no me pertenecían. En el tema de la salud física me curó un dolor de espalda provocado por el estrés y que tres doctores habían diagnosticado como fibromialgia. Y en la salud emocional me liberó de dos emociones que habían entrado en mí a corta edad. La primera emoción que me quitó fue la autoflagelación sentimental pues hasta ese entonces yo aceptaba muchas cosas en mis relaciones de pareja porque me sentía responsable de que pasaran. En la segunda sesión me liberó del miedo que había entrado en mi vida entre los 7 y 8 años. Me preguntó si sabía de qué se trataba, si tenía claro el episodio a esa edad y yo lo sabía muy bien. No necesité verbalizarlo para que ella lo supiera y me dijo que era algo terrible y que no sabía si contármelo pues muchas personas normalmente bloqueaban episodios traumáticos de su infancia. Le dije que no se preocupara que yo lo recordaba todo y que a esa edad había sido víctima de abuso sexual por parte de un vecino. Nunca se lo conté a nadie. Y en cierta medida sí bloqueé el asunto pues no recuerdo que tan espantoso fue el abuso, no recuerdo si fui violada con penetración o si el sujeto me manoseó. Mi terapeuta hizo oración conmigo mientras iba ayudándome a desprenderme del miedo. Y funcionó. Desde entonces no he vuelto a sentir miedo y yo era de las que evitaba caminar por calles solitarias o muy oscuras, me dormía con la luz del velador encendida o el televisor y presentía los peligros y me alejaba.
Hoy sólo siento alegría y la única emoción 'negativa' que me invade es la ansiedad por ver su carita, por vestirla, jugar con ella como si fuera una muñequita, peinarla, cantarle, verla crecer, escuchar su vocecita y por sobre todo protegerla y enseñarle a enfrentar el mundo con mucha valentía.

Ya son 29 días los que me faltan según este contador aunque yo quisiera que fueran menos. Julieta está muy grande, la semana pasada pesaba 2,850 kgms y como está toda enrollada el doctor me dijo que es difícil medirla pero claramente ya pasó los 45 cms y agregó que el esperaría un bebé de casi cuatro kilos y algo más de 50 cms. Por mi condición física creo que lo mío será cesárea pues no sé si me de el cuerpo para jugármela por un parto natural (apenas mido 1.47).
A seguir entonces con la dulce espera, al menos los trámites administrativos están listos. La clínica está pagada y solo debo esperar a que mi niña decida llegar al mundo.

Les dejo un saludo a las que aún me visitan en el blog y me dejan sus comentarios, las aprecio mucho de verdad y me siento muy acompañada con sus historias de vida.

Besitos!

miércoles, 19 de octubre de 2011

ANEMIA

Y yo que estaba de lo mejor.
Bueno, al menos el doctor dijo que la anemia es muy frecuente en el embarazo.  Por ahora tengo que tomar un suplemento de hierro que además contiene ácido fólico para empezar a mejorarme y estar bien para cuando venga el parto ya que no quiero complicaciones en caso de alguna emergencia, como una hemorragia por ejemplo.
Dejaré de tomar te pues barre el hierro de los alimentos y aumentaré la ingesta de legumbres, verduras de color verde como lo indicó mi doctor y volveré a saborear unos bistecs o carnecita asada para recuperar todo el hierro que me falta.  Y ojalá en el próximo examen de sangre la anemia haya disminuido o desaparecido por completo.
¿Alguno otro tip?

martes, 11 de octubre de 2011

La volví a ver

Hoy he vuelto a ver a Julieta.  El doctor me dijo que tiene la nariz igual a la mía y eso me deja contenta porque aún cuando no tengo la nariz respingada y perfecta que se conoce como ideal de nariz linda yo amo mi nariz.
Estaba durmiendo para variar y siempre pegadita su cara a la placenta, igual que la última vez que la vi hace 10 semanas atrás.
Mi doctor me dijo que no podía decirme cuánto medía, ni siquiera un aproximado porque estaba muy enrollada y no la culpo, con lo pequeña que soy yo debo darle muy poco espacio para moverse.  Lo primero que haré cuando nazca será darle unos buenos masajes para que sus extremidades se relajen después de estos meses en los cuales no se ha podido mover a su gusto.
Pesa 1 kilo 818 gramos.  El doctor anuncia que podría tener un peso de 3 kilos y medio al nacer y que está creciendo dentro de lo normal.
Estoy feliz de haberla visto de nuevo!!!

miércoles, 5 de octubre de 2011

La camita

Mi Julieta tiene su cama armada junto a la mía y una cajonera con la ropita que le han regalado hasta ahora.  Yo le he comprado muy poco porque nada me logra encantar, la ropa que me gusta es para niñas más grandes, lo de bebé es todo muy fome según mi gusto.

En fin.  Ya me daré el ánimo de comprar más cosas. Acá dejo una foto de sus muebles.

jueves, 29 de septiembre de 2011

29+5

Estamos a punto de cumplir 30 semanas juntas y mi Julieta está grande y muy inquieta. Me provoca tanta risa ver como se mueve dentro de mi vientre, a veces me hace cosquillas y otras me duele porque me da una patada muy vigorosa.  Conversamos mucho, bueno yo le hablo y ella a golpecitos me responde.
Me está entrando un poco de ansiedad por conocerla, quiero ver su carita y saber a quien se va a parecer, honestamente quiero que se parezca a mí, jajajajaja.  Todos los días le digo que ya nos conoceremos y que la voy a abrazar tanto tanto, y que lo vamos a pasar tan bien juntas.
Este sábado le compraremos su cunita para poner junto a mi cama y el papá ya vendrá a pintarle una muralla en el dormitorio a nuestra princesa porque no la dejaré sola en una habitación por lo menos durante un año.  Le daré unos tonos claritos para que tenga calma al dormir y al despertar y mi novia le está pintando un cuadro con colores más vivos para que se entretenga mirándolo.

Y con respecto a la Isapre ya no quiero patalear pues en dos días solucionaron el tema, después que yo hiciera una funa a través de las redes sociales.  Se comunicaron conmigo en dos segundos y gestionaron el pago de mis licencias médicas completitas.

Acá dejo una fotito de mi barriga de 29 semanas